Orígenes de la educación veracruzana
Sánchez Márquez, Wilfredo. Carlos A. Carrillo en su contexto social e histórico. Segunda edición. Jalapa, Benemérita Escuela Normal Veracruzana / Academia Mexicana de la Educación, 2011.
La escuela es el ámbito de la lucha de clases, afirma Antonio Gramsci. El marxista italiano tiene razón, las condiciones de posibilidad del futuro emergen de los proyectos y las prácticas educativas. Por supuesto Gramsci enfoca sus preocupaciones en los tiempos del surgimiento y consolidación de los estados nacionales. En este horizonte la política educativa va construyéndose sobre la base de la tradición y los proyectos de desarrollo.
En México, al igual que en muchos países, el proyecto educativo surge en el conflicto Iglesia Universal y surgimiento del estado nacional. El conflicto religioso no surge por las Leyes de Desamortización de la Tierras Eclesiásticas y civiles, como generalmente se alude. No surge por la razón de que el poder de la Iglesia no está fincado en la posesión de la tierra, sino en la función de banca durante la era colonial. El conflicto aflora por definir quien será la instancia rectora de la educación nacional. En este conflicto, emerge el estado nacional mexicano y el proyecto educativo.
El maestro Wilfredo Sánchez Márquez, maestro de vocación y actual Presidente de la Academia Mexicana de la Educación Sección Veracruz, es un hombre siempre comprometido con las ideas progresistas de su tiempo. Ese compromiso los lleva a recuperar la tradición educativa de México y de Veracruz. Su último libro, que presentó en la Benemérita Escuela Normal Veracruzana, trata de un distinguido educador veracruzano, Carlos A. Carrillo.(1855-1893).
La investigación parte implícitamente del carácter histórico de la nación y del sistema educativo. Consecuentemente con este principio inicia su exposición con la Revolución de Ayutla, año que nace don Carlos A. Carrillo. Este acontecimiento liberal afecta necesariamente a la familia Carrillo de militancia conservadora,
Y así entre el proceso histórico general y la vida personal del maestro, va hilando con sumo cuidado todo el proceso de la construcción de un pensamiento pedagógico profundamente humanista, pero negado por la lucha política de este tiempo. Este conflicto lo presenta nuestro autor, en las relaciones de Enrique C. Rébsamen y Carlos Arturo Carrillo.
La investigación está muy cuidada. Su preocupación por construir un discurso de carácter científico es evidente. Las fuentes son las adecuadas y su manejo es de un profesional. Por otra parte interesante son los estudios sobre el distinguido educador cordobés.












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