La importancia de Xavier Zubiri
Zubiri, Xavier. Naturaleza, Historia. Dios. Décima edición. Madrid. Alianza Editorial / Fundación Xavier Zubiri; 1994
La situación, producto de la anunciada crisis de 1929, pone en tapete de la discusión, la idea de progreso, la verdad y la consistencia de la ciencia moderna. En este horizonte de incertidumbre, emerge una corriente nihilista, con diferentes matices, que considera las promesas de la modernidad, como un mito más de Occidente. Giovanni Papini, pone en boca de su personaje Gog, esta frase lapidaria: “Relatos que si eran verdaderos me parecían inverosímiles, y si inventados, insulsos.” Ahí está el problema; ¿toda la tradición occidental es un mito inverosímil o insulso?
Hay evidentemente una producción filosófica posmoderna muy respetable, pero no significa que, por una obsesión por la moda, se descarte en su totalidad el pensamiento anterior. Xavier Zubiri, sin negar los avances científico-tecnológicos, y las corrientes filosóficas de su tiempo, y en ese contexto formula una metafísica, denominada por él, como realismo sistémico.
Con esa intención va elaborando una teoría filosófica interesante, muy útil para los filósofos como para los historiadores.
Xavier Zubiri procede como lo que es, como un filósofo preocupado por los problemas de su tiempo. Así publica en revistas especializadas en la producción filosófica sus reflexiones. Estos ensayos difíciles de conseguir, son publicados por primera vez en 1944. Esta obra es editada en Buenos Aires sin la autorización del autor. Por ello se consideran rediciones las publicadas en España y en Washington. En ellas se van integrando artículos que enriquecen la selección. En la quinta edición se publica “introducción al problema de Dios”. En la octava edición (1981) publicada en Estados Unidos, hace un prólogo donde expone su vida intelectual.
Si bien es cierto que este libro es de los primeros, muestra desde allá la potencialidad del pensador. Todavía bajo la corriente fenomenológica, señala los tres fundamentales de la filosofía occidental: la naturaleza, esta expresión de la realidad la estudia desde los tiempos de la física cuántica; la historia, esta concepción se aleja tanto de la metafísica tradicional como de la metafísica moderna; y Dios, cuyo problema consiste en la dirección de la religación como el momento estructural del hombre.
Inicia la exposición de la situación intelectual, estado que en lo esencial se ha acentuado. Lo interesante reside en que no describe sino lo conceptualiza y expone los principios que será más tarde el realismo sistémico.
Por lo tanto resulta interesante su concepción sobre el objeto de la historia que ofrece una importante alternativa para la interpretación de los procesos históricos.












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