Soldados de EU queman Corán en Afganistán; desatan reclamos
La base aérea de Bagram, en el oriente de Afganistán, fue objeto hoy de una multitudinaria protesta luego de que se conoció que soldados estadunidenses quemaron cuatro ejemplares del Corán.
El hecho fue reconocido por el jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia Y Seguridad (ISAF), John R. Allen, quien dijo que se ordenó una investigación al respecto.
La quema sucedió la madrugada de este martes, según denunciaron trabajadores del turno nocturno, quienes agregaron que al reclamar a los soldados estadunidenses el hecho, éstos dispararon y mataron a dos de los empleados.
Luego de difundirse la noticia cientos de fieles musulmanes acudieron a las afueras de la base de Bagram para reclamar la quema, cuyos motivos o circunstancias no fueron precisadas, indicó un reporte del sitio noticioso Pajhwok Afghan News.
Los manifestantes, que incendiaron un puesto de control a la entrada de la base, también bloquearon hacia las 08:00 horas (3:30 GMT) la carretera que une las ciudades de Kabul y Jalalabad.
Allen, por su parte, emitió un comunicado en el cual indicó que había ordenado una investigación sobre el presunto uso indebido de materiales religiosos islámicos, entre los cuales figuraban las copias del Corán.
Agregó que los materiales recuperados fueron entregados a autoridades religiosas, y garantizó que se han tomado medidas para que una situación de ese tipo no suceda de nuevo, y agregó que no fue una acción intencional.
Además, ofreció disculpas por el hecho al pueblo y al gobierno de Afganistán.
Tras la quema del Corán, EU se disculpa
Helicópteros estadounidenses dispararon bengalas para dispersar a cientos de molestos afganos que protestaban el martes afuera de la principal base militar de Washington en su país tras una información divulgada de que personal del complejo había quemado copias del Corán.
El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, emitió una disculpa por el "tratamiento indebido" del libro sagrado del Islam en la base, en un intento de contener el enojo sobre el incidente, un tropiezo de Washington mientras trata de pacificar al país antes de la retirada de las fuerzas extranjeras en el 2014.
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, también dijo en una conferencia: "Pedimos disculpas al pueblo afgano y rechazamos esta conducta en los términos más fuertes posibles".
Los manifestantes comenzaron a reunirse luego de que trabajadores afganos hallaran restos quemados de copias del Corán cuando recogían la basura de la base aérea de Bagram, dijo la oficina del gobernador provincial en un comunicado.
Unos 2.000 afganos se congregaron afuera de varias entradas a la base, el principal centro de las fuerzas de la OTAN al norte de la capital Kabul, gritando consignas anti-extranjeras y lanzando piedras, dijeron reporteros de Reuters en el lugar.
Tanto el presidente afgano, Hamid Karzai, como los talibanes en Afganistán condenaron el incidente diciendo que los valores del Islam habían sido "degradados".
Ganarse el favor de los afganos es crucial para los esfuerzos de Estados Unidos de derrotar a los talibanes, pero sus críticos dicen que las fuerzas occidentales a menudo no entienden las sensibilidades religiosas y culturales de Afganistán.
Un funcionario estadounidense de alto rango, quien habló con Reuters bajo condición de anonimato, dijo que el personal en Bagram había decidido remover "literatura extremista" y otros materiales dejados en una biblioteca en el centro de detención de la base.
"Los materiales fueron sacados de la biblioteca por una buena razón pero se deshicieron de ellos de forma inadecuada", dijo el funcionario.
Investigación
Panetta dijo que la OTAN había ordenado una investigación sobre el "sumamente desafortunado" incidente, según un comunicado divulgado por el Pentágono.
El principal general de la OTAN en Afganistán, el general John Allen, se disculpó por las "acciones" en la base y señaló que se había dado una nueva orden a las fuerzas de la coalición en Afganistán para que reciban entrenamiento sobre cómo manejar materiales religiosos.
"Esto no fue en absoluto intencionado", dijo Allen, jefe de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF).
"Ofrezco mis sinceras disculpas por cualquier ofensa que esto haya podido causar, al presidente de Afganistán, el Gobierno de la República Islámica de Afganistán, y lo más importante, al noble pueblo de Afganistán", añadió.
Las disculpas no calmaron el enojo
"Los queremos fuera de nuestro país ahora", dijo Zmari, un manifestante de 30 años que tiene un comercio cerca de Bagram.
"Nosotros los afganos no queremos a estos cristianos e infieles, son el enemigo de nuestra tierra, de nuestro honor y de nuestro Corán", afirmó Haji Shirin, uno de los manifestantes frente al complejo fortificado, que alberga a 30.000 soldados extranjeros y civiles.
"Insto a todos los musulmanes a sacrificarse para echar a estos soldados de esta tierra", añadió.
El despacho del presidente Karzai condenó el incidente y dijo que el mandatario había nombrado a una delegación de clérigos para investigar cómo ocurrió.
"Basados en reportes iniciales, cuatro copias del sagrado Corán fueron quemadas y los valores sagrados (del Islam) degradados", dijo el despacho en un comunicado.
Los talibanes afganos también condenaron el hecho
Bagram alberga una prisión para afganos detenidos por fuerzas estadounidenses. El centro ha causado resentimiento entre los locales debido a reportes de torturas y malos tratos contra prisioneros sospechosos de ser talibanes. (Reporte adicional de Mirwais Harooni y Hamid Shalizi en Kabul y corresponsalía de Washington, escrito pot Michael Georgy y Rob Taylor, Editado por Juana Casas y Patricia Avila)











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