Paradójico resultó lo que ayer aconteció en el Museo Interactivo de Xalapa, MIX; muchos de los asistieron pudieron ver como un gobierno emanado del ideario, plataforma y propuesta partidista alguna, en este caso el PRI, recuperaba al instituto político que lo postuló y llevo al poder.
Con un “celebro el relevo en la dirigencia del PRI” manifestado por el primer priista en Veracruz, se cierra la larga noche que tal partido político vivió desde Marzo del año pasado. Y claro que se tiene que celebrar, debido a que todo gobierno tiene que estar sintonizado con el partido que lo llevó al poder, y viceversa.
Era claro y a todas luces, que quien llegó en aquel momento a la dirigencia partidista, tuvo el vil propósito de apoderarse, en la medida de lo posible, del mayor capital permisible, política y económicamente hablando, que le permitirá, como él hoy presume, consolidar su proyecto personal. ¡Grave error!
Por ello, se puede discernir que ayer los priistas recuperaron un PRI que estuvo maniatado, secuestrado y aminorado a toda lógica o acción que del gobierno, que emanó del mismo, se obedeciera. Se recupera un partido que dio sustento y contenido al gobierno que en la actualidad es conducido por el político mayormente votado en toda la historia de Veracruz, y que por cierto su propia mística está imprimiendo a la acción pública.
Pero ver hacia atrás, más, es darle demasiada importancia al personaje que no esta ubicado con su grandiosa pequeñez y que el sábado pasado se inscribió como precandidato al Senado, junto con el político profesional de Perote, José Francisco Yunes Zorrilla, que cierto estamos el peroteño sí ganará.
Hoy, hay un nuevo PRI, y con el una nueva etapa para el PRI en Veracruz. Un partido con un dirigente conciliador, negociador, de trato justo y adecuado, con una sintonía plena con el verdadero jefe político de Veracruz. Dirigente, diligente es el que desde ayer despacha en la oficina principal del edificio que alberga a la sede estatal del PRI veracruzano.
Con el nuevo dirigente priista, el gobierno, y su militancia toda, recupera al PRI; y lo recupera para consolidar bajo los principios de la Democracia y Justicia Social toda acción gubernativa que se trate. Así, los ideales que abandera el partido serán correlacionados con el programa que enarbola un gobierno prospero cuya mirada esta siempre hacia Adelante.
Ayer lo vivido por los priista es el reencuentro con su propio partido, con su plataforma, con sus principios, pero ante todo con sus ideales; ya no más un proyecto personal, ya no más el grupúsculo que se apropia de rufián manera del organismo y sus estructuras partidista; no, ahora un partido progresista que hizo, hace un año y meses, realidad un proyecto de gobierno que hoy está en la labor de proporcionar prosperidad y un camino hacia adelante a los veracruzanos.
Bien lo dijo el neo-dirigente: “asumo la dirigencia, porque el liderazgo del PRI tiene nombre y apellido”; realidad plena, que en el pasado inmediato no la quiso aceptar aquel que con amenazas retrospectivas asumió la dirigencia de la cual se sirvió para colapsar su propio proyecto personal, el Senado. Tiempo, sólo tiempo...
REPENSAR EL PENSAR.
Así como en la medianía de los noventa del siglo pasado, un joven talento comenzó a hacer sus “pininos” en las lides de la política, primero como alcalde, luego como diputado federal, después como congresista local, pasando por últimas fechas como diputado al H. Congreso de la Unión para actualmente ser postulado al Senado por su partido, aquí en la Entidad; de igual manera, un personaje con el mismo apellido anda haciendo lo mismo.
No le pierdan la vista a Juan Manuel Velazquez Yunes, alcalde de Perote, primo hermano de José Francisco Yunes Zorilla y de Ramsés Yunes Zorrilla, y persona muy apreciada y allegada al jefe político en la Entidad.
Hijo, padre, estudioso de la cuestión pública. Economista, con estudios en Gestión y Política Pública, dedicado al periodismo político. Alguna vez funcionario público. Director General de SerVeracruz.com y ferviente Ciudadano



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