A diario, en todos lados, la gente con alguna discapacidad batalla porque no puede estacionarse, o su silla de ruedas no pasa por las rampas dedicadas a ese servicio. O también sucede que las personas que llegan a un restaurante no tienen su lugar desocupado para este fin.
Quiero escribir esto con la finalidad de crear conciencia en los ciudadanos que tengan la oportunidad de leer este texto, y con todo el respeto a las personas con alguna discapacidad.
Y aunque las mujeres que están embarazadas no son discapacitadas, en algunos lugares como centros comerciales o restaurantes les dedican un lugar especial, cercano para bajarse y no complicarse con el peso o con el bebé, ya que llevan sillita o carriola. Porque se sobreentiende que llevan más peso en su cuerpo, o llevan bebés y todos los implementos que se necesitan para salir de casa con un bebé.
Pero resulta que a diario las personas con alguna complicación física hacen corajes, porque sus lugares están ocupados por verdaderos discapacitados mentales, con todo el respeto que aquéllas me merecen.
Quienes “están bien” o aparentemente “bien” son sujetos que bajan a sus discapacitadas mentales esposas y aducen que tienen un mal o un dolor en su gordo cuerpo, con todo el respeto que me merecen los gordos.
Lo malo de esas personas es su actitud: se sienten especiales porque se estacionan donde no les corresponde.
Se parecen un poco a los choferes de particulares que llegan y se estacionan en las puertas de los lugares, porque sus “jefes” tienen que llegar a la puerta exactamente. ¿Cuándo se acabará esto?
Quienes sí amerita que lleguen así, son personas verdaderamente importantes, con cierta representatividad, como el señor gobernador o los secretarios de gabinete, pero de ahí para abajo que no se pasen. Todos son morralla.
Todos quieren sentirse importantes, y hacen que sus empleados se estacionen y obstruyan los lugares para personas con alguna complicación física. No se vale. Porque además son personas necias e insensibles que les vale.
Pero en este hermoso país todo se puede; en el cual nadie es menos que nadie. Y más en este Estado de Veracruz, en donde la educación y la sensibilidad humana no se conocen, menos el sentido común. A menudo se encuentra uno con el valemadrismo de los “influyentes” que se pueden estacionar donde se les hinche y nadie puede hacer nada. Mucho menos el encargado del estacionamiento, que a diario les pide a estos verdaderos discapacitados cerebrales -con el respeto que me merecen quienes sí padecen esta atrofia de manera médica- que respeten los lugares y no le hacen caso.
Se pone la queja en los lugares como centros comerciales y restaurantes, y resulta que el encargado del estacionamiento ni el “gerente” tampoco pueden hacer nada. Están agotados de la necedad de los estúpidos que no entienden razones.
No cabe duda que la discapacidad no está en las personas con un impedimento físico; hay más personas con una gran incapacidad social y de indiferencia hacia ellos mismos y hacia los demás; tienen un gran desconocimiento de su entorno e ignoran que viven en una sociedad.
Con estas actitudes demuestran su impertinencia y imbecibilidad, su falta de educación y sentido común.
Pensándolo bien, se estacionan donde les corresponde… por su minusvalidez mental.
Sus atentos comentarios a: edla20045 [arroba] gmail [dot] com
Nació en Xalapa, Veracruz, un 19 de noviembre. Estudio en la escuela Salvador Díaz Mirón y en la Secundaria y de Bachilleras “Experimental”.
Es egresada de la Universidad Tecnológica de Aguascalientes.
Desde muy joven trabajó en distintas dependencias en Xalapa (Dirección de Asuntos Ecológicos, Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado, Inmecafé, Instituto de Pensiones del Gobierno del Estado, Banca Serfín; tanto del gobierno municipal, del estado así como del gobierno federal en el Estado de Veracruz, así como de la iniciativa privada.
Laboró en la Secretaría de Salud de Aguascalientes, en la empresa Xerox de México, en la Oficina de Servicios Federales a la Educación en Aguascalientes, en Conalep (como Directora General) en el Estado de Aguascalientes, en el que vivió 16 años (1992-2008).
Desde el año 2008 labora en el Cobaev como Jefa de Departamento e hizo la propuesta de la creación del Departamento de Investigación Educativa.
Posee una amplia experiencia política, al haber participado en varias campañas en el Estado de Aguascalientes en las distintas elecciones a Gobernador del estado, alcaldes y diputados, elaborando la información estadística necesaria, así como discursos, debates y preparación escénica de los candidatos ganadores. También participó en las campañas del doctor Javier Duarte de Ochoa a Gobernador y Elízabeth Morales García a alcaldesa en el Estado de Veracruz.
Se inició como editorialista en el periódico Hidrocálido en el Estado de Aguascalientes en el año 2000, y también dirigió la revista Comunidad de Conalep.
Ha investigado y escrito tres libros: Un corazón de bien común (Sistema DIF estatal. Aguascalientes 2002); Al andar se hace camino. 50 años del Club Campestre de Aguascalientes. (Club Campestre. Aguascalientes, 2003), y ¡Cumplimos! Cómo se construyó el Estadio Victoria de Aguascalientes (Patronato de Fomento al Futbol de Aguascalientes, A. C. Aguascalientes, 2004).
Posee varios diplomados en: Administración de Capital Emocional, por la Universidad Tecnológica del Norte de Aguascalientes; Interpretación de la Norma ISO 9001-2000 y Herramientas Estadísticas de la Norma ISO 9001-2000, de Conalep Nacional; Redacción para Alta Dirección, de Conalep Aguascalientes; Desarrollo de Gestión Educativa, por BTEC Professional Award In School Management, Level 5.
Viajó a Brasil, al Estado de Río Grande do Sul, concretamente a los departamentos de: Porto Alegre, Sao Leopoldo, Novo Hamburgo, Estancia Velha, Ivoti, Presidente Lucena, Picada Café, Nova Petrópolis, Caxias do Sul, Gramado, Canela, Sao Francisco de Paula, Santa María do Herval, Morro Reuter y Dois Irmáos, con el fin de realizar una estadía en Educación Técnica del Nivel Medio Superior en el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI).
A la fecha, labora en Cobaev y es editorialista de varios medios electrónicos.


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