¿Qué viene con Josefina como candidata presidencial del PAN?
El triunfo de Josefina Vázquez Mota en la elección interna del PAN con el que se convierte en la candidata presidencial de ese partido plantea varios temas a la reflexión. En primer lugar surge la duda de hasta qué punto el presidente Felipe Calderón hará suya la candidatura de la panista y pone todo el aparato gubernamental federal a su servicio, porque hay quienes piensan que el mandatario, dolido por la derrota de su delfín y reacio desde siempre a la idea de que fuera Vázquez Mota, de quien desconfía profundamente, juegue a la Zedillo, quiera vestirse de demócrata y no dude en entregar la estafeta, previo pacto y negociación desde luego, a Peña Nieto o incluso, en el extremo, a su Némesis López Obrador. Aunque no es descartable que el gobierno federal redoble la judicialización de la lucha política y la persecución de prominentes personajes tricolores en un desesperado afán de bajar al puntero de la carrera. Lo que sí es previsible es que con Josefina como candidata, quien tiene como su asesor de cabecera al catalán nacionalizado mexicano José Antonio Solá, creador del slogan “un peligro para México” y artífice de la guerra sucia que empañó la elección presidencial de 2006, veamos una campaña blanquiazul cargada de denuestos, filtraciones, lodo y descalificaciones para buscar posicionar a la candidata. Como sea, lo que viene, sin duda, hará palidecer lo que vimos hace seis años.

