Encuestas
Las encuestas sobre preferencias electorales reflejan marcadas diferencias que rebasan, por mucho, el margen de error de cada sondeo. Por ejemplo, la más reciente encuesta de El Universal sobre preferencias electorales publicada este lunes, ubica a Enrique Peña Nieto en primer lugar con 48 puntos, seguido de Josefina Vázquez Mota, con 32 y, en último lugar, Andrés Manuel López Obrador, con 20. En cambio, la empresa Covarrubias y Asociados, que utilizó el PRD para elegir a su candidato presidencial, da a Peña Nieto 42 puntos, a Vázquez Mota 27 y a López Obrador 30. Estas diferencias también se han reflejado en las más recientes encuestas de Mitofsky, El Sol de México y Parametría, Buendía y GEA-ISA. Buendía ubica a Peña Nieto en primer lugar con 36 puntos y Mitosfky, en comparación, le da 43, siete más. En otro contraste, El Sol de México y Parametría le dan a López Obrador 18 puntos y Buendía lo ubica con sólo 14. Por eso cobra relevancia el análisis de Javier Flores en un artículo publicado por La Jornada (Los intelectuales y las encuestas), donde señala que "Con diferentes denominaciones, dependiendo de la casa encuestadora, además de quienes recaban los datos, hay supervisores, coordinadores de campo y responsables de proyecto. El análisis final de los datos recabados queda a cargo de un pequeño grupo (menos de diez personas). ¿Quiénes son? Todos tienen nombres y apellidos. En cualquier trabajo académico se incluyen los nombres de los colaboradores principales, pero aquí no. Nada sabemos acerca de su formación profesional, sus filias, sus fobias o sus intereses particulares...datos tan simples como los anteriores hacen surgir una duda razonable sobre la equivalencia de las encuestas con la realidad, y brindan un soporte, mínimo si se quiere, para afirmar que es posible que las encuestas difundan hechos que no son necesariamente ciertos". ¿Usted a cuál empresa encuestadora le cree?

