La Cuenta Pública 2010 y la impunidad
Dos opiniones que recogen el sentir de la mayoría de los veracruzanos: "Clamor ciudadano ante el casi un hecho de que la Legislatura local apruebe la cuenta pública del 2010, exonerando de toda responsabilidad al ex gobernador Herrera Beltrán. 'La lavadora', así califican al Congreso local y seguramente tengan razón, sin embargo cabe preguntarse: ¿Se esperaba otra cosa? ¿Algún ingenuo llegó a pensar que el gobernador Duarte de Ochoa dejara de cubrirle las espaldas a su mentor y padrino político? Una cosa es que desde el poder se nos juzgue como menores de edad y otra, muy distinta, el que nos autocalifiquemos como retrasados mentales. Fidel es Fidel y ya sin ningún impedimento legal, blanqueado su oscuro plumaje, será postulado por su partido como candidato a una senaduría o diputación plurinominal, salvo que sea vetado por el CEN del PRI. La pregunta que queda en el aire: ¿Los veracruzanos conoceremos algún día en que se invirtieron los miles de millones de pesos que dieran lugar a la deuda pública que heredara Fidel a Javier Duarte?", lo escribe nuestro colaborador Enrique Olivera Arce en su espacio Pulso Crítico. En tanto que Alfredo Bielma Villanueva, en su columna Camaleón apunta: "La ciudadanía se pregunta: “si no hay irregularidades en la cuenta pública 2010 entregada por el gobierno anterior, entonces ¿dónde están los 10 mil millones de pesos del préstamo aprobado por el Decreto 870? ¿Quiénes integran el fideicomiso de administración y pago constituido para controlar el gasto de este préstamo para que informen sobre el particular? Más preguntas que respuestas: ¿si no hay irregularidades, entonces a qué se debe la abultada deuda a proveedores cuyo monto desde el propio gobierno se calculó en 18 mil millones de pesos?". Y tienen razón...

