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24 Horas

El secretario de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer, señaló que para lograr la transformación del país, se requiere del cambio educativo, para promover una enseñanza de libertad y aprendizaje constante.

Al participar en las pláticas de [email protected], resaltó que en México se tienen 50 años de llevar un sistema educativo basado en la memorización y en la acumulación de conocimientos, en lugar de enseñar para la libertad e investigación, !que es lo que requiere México para prepararlo para siglo XXI”.

Para ello, dijo, “se implementó la reforma educativa para lograr esa transformación que necesita México, por lo que ésta es la reforma estructural más importante que se aprobó en la administración del presidente Enrique Peña Nieto”.

En el auditorio del Centro Comunitario Maguen David del Colegio Atid, delegación Cuajimalpa, ante jóvenes de este esquema de pláticas, Aurelio Nuño puntualizó que los cambios no se detienen y que el país tiene que avanzar a la par de las nuevas tecnologías.

Señaló que se fijó un programa de cuatro puntos, en que se reconoce primero al maestro, y se rompió con la inercia de la herencia de plazas, por lo que la evaluación es esencial para que entren al sistema educativo profesores jóvenes por su capacidad y conocimiento.

Destacó que México es uno de los sistemas más grandes del mundo con 34 millones de alumnos, 21 mil maestros y 250 planteles educativos en todo el país.

Por ello, abundó, el otro punto del programa es promover la organización de las escuelas y darles mayor autonomía de gestión, para que sean creativas, pedagógicas y libres para la innovación.

En materia de infraestructura, que es el tercer punto, “es poner a los planteles al cien, ya que 11 por ciento de las escuelas en el país no tienen baño y 10 por ciento no tienen luz, por ello se lleva a cabo el programa “Escuelas al 100″, para lo cual se destinan 50 mil millones de pesos, para invertir en infraestructura.

Finalmente, subrayó, se realiza un modelo educativo pedagógico, que incluye habilidades socioemocionales, con el fin de educar con libertad y que no se memorice el conocimiento sino que se aprenda.

En este punto recordó a Andrea, la niña que lo corrigió por no pronunciar bien la palabra “leer”, y dijo que “uno de los objetivos es ese, que los niños sean como Andrea, creativos, críticos, atentos y respetuosos”.